I CONGRESO INTERNACIONAL DE TURISMO ENOLÓGICO
Jerez, 3 a 5 de diciembre de 2007
Estas conclusiones han sido elaboradas en base a las aportaciones de los secretarios de las diferentes mesas y a las reflexiones y experiencias de los miembros del Comité Científico presentes en el Congreso.
Las conclusiones obtenidas en la sesión dedicada al Marco de Jerez no se incluyen en estos comentarios ya que serán objeto de una posterior jornada de reflexión dedicada a consensuar las estrategias a adoptar para un posicionamiento sostenible y competitivo de este destino.
En definitiva, las conclusiones a las que han dado lugar los debates suscitados durante este primer Congreso son las que siguen:
1º El turismo enológico es aquel que tiene su origen en las diversas manifestaciones del mundo del vino, orientadas al mercado turístico.
2º Estas manifestaciones pueden referirse a los más dispares aspectos de la vida, que están relacionados fundamentalmente con las tradiciones, los negocios, la salud, la gastronomía, las competiciones, el folklore, etc.
3º El turismo enológico es una tipología turística emergente, capaz de provocar desplazamientos de personas conocedoras del mundo del vino, y también supone opciones de ocio para otros muchos segmentos de turistas interesados en estos temas.
4º Las ataduras culturales y las tradiciones endogámicas de las sociedades vinculadas al mundo del vino, unido a la falta de confianza, y conciencia, de las posibilidades del turismo en la sociedad actual, han supuesto, y en determinados lugares siguen suponiendo, un freno para el desarrollo de esta tipología turística.
5º Igualmente, los empresarios del mundo del vino han considerado, hasta hace poco, al turismo más como una intromisión, cuando no un estorbo, en sus actividades, que como un negocio próspero y rentable. Existe una asimetría en los procesos de innovación de los aspectos vitivinícolas y los turísticos. Mientras que los primeros están impulsados por los propios empresarios, la innovación turística aún encuentra enormes reticencias.
6º Aunque el vino y sus derivados son algo íntimamente unido a la cultura de muchos pueblos, es el aumento de la cultura sobre el vino de amplias capas de la sociedad lo que ayuda a la aparición y crecimiento de segmentos de demanda turística orientados de manera específica hacia destinos de contenido enológico.
7º Uno de los grandes problemas de esta tipología turística es la falta de datos sobre la misma, ocultos muchas veces dentro de las estadísticas generales.
8º A pesar del desconocimiento que todavía hoy tenemos acerca de la demanda de turismo enológico, sabemos que se trata de una clientela con un nivel cultural alto, una capacidad de gasto elevada, y un nivel de exigencias superior a la media, lo que requiere un esfuerzo adicional en el proceso de producción turística.
9º Las ofertas de turismo enológico han de realizarse bajo el criterio de la sostenibilidad y realzar, mediante la aplicación de la
tecnología y de las técnicas de interpretación, los valores del mundo del vino, provocando fuertes sensaciones en los turistas.
10º Se constata la necesidad de favorecer la investigación para generar conocimiento en el marco del turismo enológico: segmentación de la demanda, creación de nuevos productos, expectativas de potenciales clientes, etc.
11º El turismo enológico constituye, en muchas ocasiones, un eficaz instrumento de desarrollo endógeno, especialmente en las zonas más desfavorecidas, en muchas de las cuales se conserva una ancestral cultura del vino.
12º Es necesaria la estructuración de una oferta turística “con alma”, que llegue a los sentidos y que responda a una necesidad creciente de diferenciación y de personalización. Tanto más en un segmento como éste, con un alto nivel de especialización.
13º Se requiere un nuevo enfoque de la promoción para un segmento tan específico como el turismo enológico, bajo una perspectiva estratégica, concretándola en clusters y segmentos. En este nuevo planteamiento hay que considerar marcas, canales, clubs de producto, etc.
14º No será posible un pleno desarrollo del turismo enológico si no existe previamente una mentalización de los agentes sociales que lo apoye y contribuya con las medidas necesarias a la materialización del mismo dentro del mercado.
15º El turismo enológico exige un alto nivel de profesionalización, lo que requiere, a su vez, una apuesta decidida por la formación especializada de los agentes implicados, más allá del mero discurso conceptual.
16º El desarrollo del turismo enológico debe propiciar nuevos enfoques que supongan la incorporación de las variables territoriales a la oferta turística, especialmente en lo que se refiere a la sostenibilidad de los elementos que, como el paisaje, la arquitectura y el urbanismo, están íntimamente relacionados con el mundo del vino.
17º La oferta turística enológica hay que entenderla como una oferta integrada. El turismo enológico puede ser un producto en sí mismo, pero su trascendental importancia está en la oportunidad de integración con la oferta global del destino, junto a otros productos que son compatibles (turismo rural, cultural, de naturaleza).
18º El turismo enológico se convierte en una nueva oportunidad para la política turística, en la medida en que contribuye a la disminución de la estacionalidad y al aumento del gasto del turista.
19º La perspectiva actual del desarrollo de los destinos turísticos enológicos exige la necesidad de fomentar planteamientos de trabajo en red (rutas, redes de ciudades, etc.), que permitan garantizar umbrales de rentabilidad, así como aprovechar la generación de sinergias y economías externas.
Estas conclusiones no pretenden convertirse en una lista cerrada. El Congreso no termina aquí, sino que empieza. Queda abierta, por tanto, la web del Congreso a cualquier tipo de comentario, sugerencia o aportación en torno a estas conclusiones o a cualquier otro aspecto relacionado con el desarrollo del Congreso
Estas conclusiones, junto a las aportaciones que ustedes realicen y tras un periodo de reflexión, darán lugar a la “Carta de Jerez sobre turismo enológico” que será dado a conocer en la próxima edición de éste congreso.
Se inicia un proceso de selección de la próxima sede, a la cual se han presentado formalmente tres candidaturas.
Sirvan finalmente mis palabras para traer un emocionado recuerdo hacia una persona que a todos nos hubiera gustado que estuviera presente, dado su interés y empeño en sacar adelante este proyecto, me refiero a Don Antonio Gómez, Técnico del Ayuntamiento de Jerez, hombre de bien y un adelantado en una visión de esta ciudad como municipio turístico.
También quiero hacer explícito nuestro agradecimiento a D. Antonio Páez Morilla, aquí presente, hoy reconocido como el Rey del Vinagre, componente importantísimo de la cuentas de resultado de muchas empresas del sector. Cuando en otros tiempos su empeño fue considerado como una propuesta sin futuro. El, como nosotros, tuvo la osadía de soñar por un futuro próspero mirando a los propios recursos de esta tierra. Ojalá que nosotros dentro de unos años podamos celebrar, como el ahora, el éxito de nuestro sueño.
Señores y señores muchas gracias.
En Jerez, a 5 de diciembre de 2007
Doctor Enrique Torres Bernier.
Profesor Titular de la Universidad de Málaga
Presidente del Comité Científico – I CITE.
